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Cólico Equino, Toma de Decisiones.

Cólico Equino,
Toma de Decisiones

Uno de los momentos más complicados para el veterinario de campo es decidir hacer la remisión de un paciente con cólico a la clínica. Son muchas variables que hacen de cada circunstancia un momento único. Por un lado están los factores extrínsecos al paciente como son: el sitio donde se atiende inicialmente, si cuenta con la infraestructura y personal de apoyo, distancia de traslado a la clínica, hora del día, botiquín de urgencias y algo que siempre será fundamental, la posición del propietario.

La mayoría de propietarios  deciden en remitir, a pesar de que en los momentos de crisis trasladar un caballo implique muchos gastos extras  los cuales no todos están dispuestos a incurrir. Todas estas variables hay que analizarlas antes de tomar decisiones apresuradas teniendo en cuenta que demorar una remisión  pone en riesgo el pronóstico del paciente.

Factores intrínsecos al paciente

Examen clínico: frecuencia cardiaca y respiratoria, grado de dolor y distensión abdominal, motilidad, respuesta a los analgésicos, respuesta al paso de sonda naso gástrica, grado de deshidratación, toxemia, tiempo y evolución de  los signos,  reincidencia del cuadro agudo o mejoría del grado de dolor, cooperación del paciente y valor del paciente para su propietario.

Si una o varias variables de estás se mantiene o empieza a empeorar con la terapia en campo, lo mejor es tomar decisiones rápidas, y si se  necesita un nivel de atención mayor en una clínica donde tengan las herramientas diagnósticas y terapéuticas adecuadas para salvar la vida del ejemplar. Son muchas variables que el veterinario en campo debe analizar para  tomar la decisión de remitir, pensando que lo más fácil es enviarlo a la clínica, pero es importante como  mínimo  hacer el paso de la sonda naso gástrica al caballo en la finca, no sólo porque una gran mayoría de pacientes con esto responden y  mejoran, sino que además un estómago dilatado pone en riesgo la vida del caballo, además por el dolor  bastante severo puede dificultar su traslado. También es clave tener vía endovenosa para manejar  hidratación y analgesia antes y durante el traslado.

Un dolor muy fuerte no es necesariamente de tratamiento quirúrgico, así como un dolor moderado puede ser un problema intestinal muy serio  que necesita un tratamiento médico y/o quirúrgico urgente.

 

Equinos en rehabilitación

 

Por otro lado se tiene  la creencia que los accidentes intestinales se producen porque los caballos se revuelcan en el momento del dolor, y por nuestra experiencia hemos visto, que  no está mal que lo hagan, muchas veces eso ayuda a que se  acomode el contenido intestinal y los gases empiecen a fluir bajando la distensión del abdomen, lo se  debe cuidar, es que el caballo no se vaya a  lastimar, al acostarse en  una pesebrera con poca cama o una superficie sólida como el cemento.

Caminar los hace sentirse menos incómodos y las  revolcadas controladas en muchos casos colaboran en la resolución del problema gastrointestinal. Los accidentes intestinales se generan  por el movimiento brusco y aumentado  del intestino tratando de solucionar una impactación ubicada en algún lugar del largo trayecto intestinal o tratando de evacuar gases producto de una fermentación aumentada originada por la dieta.

Otra creencia o frase que no es muy relevante al principio es “tranquilos el caballo ya defeco”, inicialmente el intestino se está moviendo muy fuerte y pueden expulsar materia fecal pero el problema real está muchos metros más adelante del intestino por  lo cual este signo no es importante en estadios iniciales. La clave es monitorear si, si o no, vuelve a producir materia fecal, o sí la motilidad empieza a disminuir, siendo esto ya  un indicador más diciente, que en algún trayecto la víscera intestinal se está comprometiendo de manera más severa disminuyendo el pronóstico del paciente.

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